PASEASTE SOBRE SUS HOMBROS, LAS CALLES DE ALAEJOS
Mirarte me recuerda que alguna vez me emocionó verte pasear por las calles de Alaejos sobre sus hombros…
Crea o no crea, quiero creerte, porque contemplarte me consuela.
En memoria de todas las buenas gentes de Alaejos que quise y me quisieron, aunque algunos hace tiempo que ya no están entre nosotros.
En memoria también, de todos los cofrades que lo contemplan desde su atalaya Celestial y por quien, sin ser cofrade, ponía todo su amor en que las túnicas de sus amores estuvieran perfectas cada Jueves Santo. D.E.P. Todos ellos y ellas.